sexta-feira, 27 de agosto de 2010

SITUAÇÃO DEFENSIVA 3 * 4 + GR - COMO DEFENDER UM ATAQUE 2+2?


Na minha opinião, quando uma equipa fica em inferioridade numérica e a equipa adversária opta por se organizar ofensivamente em 2 + 2 "aberto", eu penso que a equipa que defende se deve organizar em "triângulo invertido" ou 1 +2 com compensações/rotativo, para minimizar o risco de golo.
Agora é fundamental, neste caso, preparar o GR para mais remates de meia-distância, bem como o GR funcionar como um "falso defesa" em algumas situações.
Há quem utilize muito tempo de treino para treinar estas situações. Eu não o faço. Penso que devemos trabalha-las sim, mas somente para que a nossa equipa saiba como se orientar em campo no caso de ficar em inferioridade numérica. Temos de nos lembrar que durante o jogo esta é uma situação que poderá nem sequer ocorrer, ou ocorrer poucas vezes, logo faz sentido termos a nossa equipa organizada e para isso temos a preparar nos treinos, mas sem exageros, pois o jogo de hóquei em patins é 5 * 5.
Pessoalmente, gosto de durante a parte de jogo formal (5*5) nos treinos criar este tipo de situações, de modo também a que os jogadores possam treinar defensivamente contra a imprevisiabilidade do adversário. Logo penso que estas situações se forem treinadas em situação real de jogo, melhor. Se as desdobrarmos analiticamente, penso que não se está a aproveitar muito bem o tempo de treino.
Enquanto treinador, os meus objectivos de jogo no caso de estar em inferioridade numérica são não sofrer golo, "guardar" a bola o mais tempo possível para voltar a possuir a igualdade numérica e procurar o golo na baliza adversária. Posto isto, no caso do adversário de organizar ofensivamente em 2 + 2 "aberto", o "triângulo invertido" com compensações/rotativo, permite-me:
- Equilíbrio defensivo do lado da bola;

- O lado mais vulnerável da minha defesa ser sempre o jogador que está mais longe da baliza da minha equipa, o que permite que a equipa se recomponha;

- Poder criar igualdade de 2*2 num ataque rápido;

- Criar superioridade em situações de contra-ataque, nomeadamente 2*1, que é a situação mais propicia a acontecer;

- Criar situações favoráveis a realizar posse de bola o mais próximo da baliza adversária.
Como principal desvantagem, vejo o possível aumento do número de remates à baliza. Agora há que preparar a equipa para tal, nomeadamente o GR e saber fazer com que a equipa adversária remate de zonas mais laterais, permitindo uma melhor colocação ao GR.
Por exemplo:
Nesta situação, se existir passe para o avançado vermelho, o avançado azul do "triângulo invertido" recua, permitindo compensar a equipa defensivamente, enquanto que o avançado azul que está com o jogador adversário que realiza o passe, deve recuar ligeiramente para o meio defensivo (na imagem não está essa movimentação, mas é fulcral fazê-la).
Por exemplo:

Nesta situação, se o defesa/médio vermelho muda o lado de ataque da sua equipa, mantenho os dois avançados azuis e somente o defesa azul muda defensivamente o seu lado de defender, permitindo que a equipa continue em "triângulo" invertido" e deixando o jogador vermelho que está mais longe da bola, como sendo essa a chamada zona vulnerável.
Por exemplo:

Nesta situação (dando continuação à 1ª imagem), o avançado vermelho recebeu a bola e como não teve linha de passe ou espaço para penetrar no meio defensivo realiza um passe por trás da baliza e muda o lado de ataque. Aqui mantenho os 2 defesas á frente do GR e o avançado azul desloca-se para o lado oposto para criar equilíbrio e momenteamente o "triângulo invertido" deixa de ser invertido e se repararmos, com esta movimentação da equipa azul, o jogador vermelho que fica livre, a tal zona vulnerável, é o jogador adversário que se encontra mais longe da baliza.
Por exemplo:

Continuando o exemplo anterior, o avançado vermelho que recebe a bola por detrás da baliza não tem espaço para penetrar no meio defensivo e realiza passa atrasado ao defesa vermelho. Aqui o GR sai um pouco da baliza para salvaguardar um passe ao 2º poste e o defesa azul do lado vulnerável sobe, voltando a criar o "triângulo invertido, e deixando o avançado vermelho que está em piores condições de receber a bola como o jogador que fica na chamada zona vulnerável. No caso de existir um passe longo para esse avançado vermelho penetrar no meio defensivo, é fundamental a acção do GR, que deve estar um pouco adiantado em relação à linha de golo, para se possível interceptar um possível passe ou sair rapidamente ao avançado vermelho no caso de este receber a bola.
Chamo ainda a atenção para um facto que não é bem explicito nestas imagens. Aqui vemos a equipa azul a defender em "triângulo invertido" quase sempre com os dois jogadores da frente do triângulo em linha, mas em muitas situações é sempre mais vantajoso eles não estarem em linha, nomeadamente o jogador azul que não estiver com o adversário que está na posse na bola estar ligeiramente recuado.
Fonte: Opinião Pessoal de Helder Antunes

segunda-feira, 23 de agosto de 2010

LA PERSPECTIVA DE GÉNERO EN EL DEPORTE Y EN EL HOCKEY SOBRE PATINES (2-3 Julio, 2010 - 4º Congresso Internacional Mujer e Hockey)

"MOTIVACIÓN PARA LA PRÁCTICA DEPORTIVA Y LA RETIRADA DEPORTIVA"
Mª Dolores González Fernández
Psicóloga del Deporte
Doctora en Psicología
Prof. Universidad Lusíada de Porto (Portugal)
Ex Atleta
La motivación es, sin lugar a dudas, uno de los aspectos más estudiados en el ámbito de la Psicología y en el Deporte. Junto a otras variables como la autoconfianza, la concentración o la ansiedad son las variables que mayor importancia tienen en el rendimiento deportivo y de ahí, también, su gran interés en el deporte en general y en la Psicología del Deporte en particular. Han sido numerosos los estudios que desde los inicios de la Psicología del Deporte han intentando explicar los motivos que llevan a las personas a practicar deporte y los motivos que les llevan a abandonar dicha práctica deportiva. Así, las conclusiones encontradas en estos estudios señalan que los principales motivos de inicio en la práctica deportiva se relacionan con la salud, la diversión, el gusto por la actividad y la forma física. Las principales razones para no practicar o para abandonar la práctica suelen ser la falta de tiempo, el cansancio, la escasez de instalaciones o el conflicto de intereses.

A nivel más práctico, los psicólogos del deporte intentamos, a veces con mayor y otras con menor acierto, aplicar las estrategias más adecuadas para fomentar la motivación de los deportistas. Tarea difícil si pensamos en las horas de entrenamiento de muchos de nuestros deportistas, en el sacrificio y esfuerzo que conlleva o en las condiciones en las que se llevan a cabo. Cuando observamos la alegría con que los deportistas celebran sus medallas, sus éxitos, sus victorias… no es fácil pensar en el camino que les ha llevado hasta allí. Únicamente aquellos que están más próximos saben con exactitud el número de kilómetros recorridos, los kilos levantados, el número de repeticiones, las horas, los días, los meses de intenso entrenamiento. …
No cabe lugar a dudas que el deporte constituye, hoy en día, el fenómeno social de mayor relevancia y trascendencia en nuestra sociedad. Los deportistas han desbancado a los actores y cantantes en el lugar destinado a los ídolos y héroes nacionales. La prensa deportiva ocupa los primeros lugares en la lista de periódicos más leídos; los padres sueñan con que sus hijos alcancen un día el éxito en el deporte importando poco el esfuerzo que ello conlleve… En el momento en el que los deportistas alcanzan el “éxito” se supone que son unos privilegiados, ganan altas cantidades de dinero, tienen prestigio, reconocimiento social etc. Una vez que el éxito desaparece, demasiado deprisa a veces, ¿alguien se acuerda de ellos?. Carlos Santillana, ex – jugador del Real Madrid y de la selección española de fútbol decía la semana de su adiós: “lo que ocurre con los futbolistas es increíble. Jugadores que llevan una vida en un equipo lo dejan hoy y sus propios compañeros lo olvidan mañana”.
La judoka Isabel Fernández, tras los Juegos de Pekín, en agosto de 2008, dejaba abierta la puerta a su continuidad para participar en los próximos campeonatos del Mundo y de Europa "porque cuando eres competidor no ves la llegada de la hora de retirarte porque es lo que te gusta".

Pero ¿realmente se presta atención a la retirada de nuestros deportistas más allá de unas pocas líneas o minutos en los medios de comunicación en los días posteriores a su decisión? ¿Y si se trata de un deporte considerado minoritario? ¿Qué ocurre en el caso de las mujeres deportistas? ¿Realmente nos interesa la vida de los deportistas una vez han dejado de competir al máximo nivel, de conseguir resultados y medallas?...

Sinceramente, creemos que no. Es cierto que en los últimos años se ha abierto el debate, casi siempre asociado a la muerte trágica de algún ex deportista y, es cierto también, que han proliferado los programas de Atención al Deportista. Sin embargo, el fenómeno es bastante más complejo de abordar. En primer lugar porque, afortunadamente, no todos los deportistas pasan por situaciones límites después de abandonar la práctica deportiva de alto nivel y, en segundo lugar, porque muchos de los deportistas que han dedicado más de la mitad de su vida al deporte no tienen acceso a dichos programas por no ser Olímpicos o no residir en las grandes ciudades por citar algunos casos.

Basándonos en esta realidad, venimos desarrollando desde hace varios años diferentes líneas de investigación con el objetivo de comprender el fenómeno de la retirada deportiva con mayor profundidad y, en la medida de lo posible, facilitar la adaptación de los deportistas en el proceso de transición desde la práctica deportiva de alto nivel a la vida fuera del deporte de máximo rendimiento.

Sea cual sea el deporte del que hablemos, es evidente que la retirada se producirá en algún momento. El problema fundamental reside en que, en la mayoría de los casos, los deportistas se ven forzados a retirarse; aunque todos ellos son conscientes de que la retirada llegará, pocos son los que están preparados para ello. La edad, el proceso de selección en el deporte, las lesiones o por propia voluntad son los principales motivos apuntados en la retirada deportiva.

"Ya me toca pensar en mí como persona. Quiero descansar y organizar mi vida fuera de la competición", comentaba con lágrimas en los ojos y visiblemente emocionada Arantxa Sánchez Vicario en la rueda de prensa en la que anunciaba su retirada del tenis en el año 2002.

La triatleta Pilar Hidalgo sufrió una taquicardia ventricular a 280 pulsaciones mientras competía lo que le llevó a abandonar el deporte de alto nivel.
"Después de tantos años y con mi palmarés, no quiero salir a competir si no puedo estar al 100% de motivación", argumenta Sheila Herrero, la deportista española con más títulos a nivel mundial, ante la sorpresa que ha causado su retirada; "con cierto miedo, emprendo una nueva etapa que me hace mucha ilusión".

“Es algo que lo tenía muy presente porque a pesar de que me retiré en un buen momento de mi carrera deportiva, en el Mundial de Madrid siendo Subcampeona del Mundo y rindiendo a buen nivel, en mi cabeza ya llevaba rondando el dejarlo desde hacía dos temporadas. Para mi, era una prioridad tener hijos. Además mi etapa como deportista la había disfrutado mucho porque fue muy intensa en el sentido de que pasé por momentos muy duros y momentos de gloria y cada uno de ellos lo viví al cien por cien. Tenía ya treinta y cuatro años y no quería seguir viviendo por y para el deporte de élite. Ahora echo de menos el ambiente, las compañeras, el equipo, rivales que conocías en el pelotón, pero no añoro el mundo de la competición”, afirmaba Joane Somarriba en el año 2005 después de abandonar el ciclismo profesional con un gran palmarés (tres Tours de Francia, dos Giros de Italia…).

En relación a la edad en que se produce la retirada en un estudio que llevamos a cabo (González y Torregrosa, 2009) con deportistas de alto nivel encontramos que la edad media se sitúa en torno a los 30 años. Otro dato de interés es que las mujeres se retiran cinco años antes de media que sus compañeros varones (30.71 y 25.20, respectivamente). Si comparamos estos datos de referencia con la edad media de jubilación podremos comprobar fácilmente las diferencias en ambas situaciones.

Independientemente del motivo de abandono o del nivel alcanzado, tal y como venimos apuntando los deportistas que se encuentran al final de su carrera deportiva se enfrentan a un periodo de transición. Una de las variables de mayor importancia en este proceso es, sin lugar a dudas, la identidad deportiva o identidad unidimensional: el grado en el que un deportista se define a sí mismo como tal parece realmente importante en esta área. Con mucha frecuencia, los deportistas se centran exclusivamente en el deporte. Esto implica no solo compartir entrenamientos y competiciones con personas vinculadas a ese entorno sino también pasar una gran cantidad de horas en pabellones o pistas deportivas, vestir ropa deportiva, hablar de deporte o leer prensa deportiva. “He renunciado a mi familia puesto que yo vivo en Madrid y ellos, en Vitoria. He renunciado a mi vida personal puesto que estuve casada y tuve que renunciar a mi vida de pareja por dedicación. He renunciado a mi círculo de amigos y me he tenido que reducir a los que se mueven en el mundo del deporte porque son con los que coincides en horarios y en necesidades. He renunciado a mis vacaciones porque no tenemos más de 10 días al año” explicaba Mayte Zuñiga, ex atleta.

La adaptación a la vida cotidiana tras el abandono de la competición y los entrenamientos dependerá, fundamentalmente, de los recursos disponibles con los que cuenta el deportista. "Yo quisiera seguir vinculada a la gimnasia pero no con las personas que en un momento dado han intentado frenar mi carrera deportiva. Desgraciadamente, ahora siguen en activo. Y yo prefiero hacer cosas que me den más satisfacciones que trabajar con toda mi alma para que mejore la gimnasia y no ver ningún resultado", dijo Almudena Cid ex gimnasta que ha participado en cuatro Juegos Olímpicos.

Sin lugar a dudas, la formación es uno de los requisitos fundamentales para una adaptación positiva en la retirada deportiva y que facilitará la inserción en el mundo laboral. Coral Bistuer, medallista olímpica en taekwondo lo explica claramente: "Mientras nosotros vivíamos los mejores años de nuestra vida y llevábamos el nombre de España por todo el mundo, el resto se encargaba de formarse", advirtió la madrileña, que lamentó que en ocasiones sean usados como "un 'kleenex' de usar y tirar" y que recalcó que los problemas son más acuciados en aquellos que "más triunfos dan". "Estás hasta los 30 ganando, y cuando te retiras, tras haber sido un ídolo y haber recibido todas las facilidades, no sabes qué hacer", señaló.

Por su parte, Carlota Castrejana, participante en Juegos Olímpicos como jugadora de baloncesto y como atleta, aseguró que el deporte "es una forma de vida" y que tiene valores que pueden ayudar "a buscar un nuevo espacio". "Con un margen de adaptación, podemos aportar grandes cosas a las empresas", afirmó. Igualmente, la deportista, abogada de profesión, subrayó que deben recomendar a los deportistas que "la formación es obligatoria". "No todos tienen que ser ingenieros o médicos, hay otros estudios o diplomaturas que se pueden compaginar. Además, hay épocas en las que entrenas menos, y puedes buscar alternativas", añadió.

En los estudios llevados a cabo hasta el momento hemos constatado que el nivel de estudios entre los deportistas es similar al de los jóvenes de su edad, rompiéndose así el tópico de que los deportistas no consiguen compatibilizar estudios con su carrera deportiva. Lo que sí parece evidente es que existen grandes diferencias entre unos deportes y otros. Otro aspecto que puede ser importante es que mientras que la mayoría de los jóvenes se incorporan al mercado laboral en torno a los 22-24 años después de realizar su formación académica y/o profesional los deportistas alargan este proceso hasta pasados los 30 años.

“Pues la verdad es que no lo sé todavía. Lo que estoy haciendo ahora mismo es lo que más me gusta en la vida. Me gustaría estar cerca del deporte, cerca del esquí y aportar la experiencia que he tenido como esquiadora. De momento, estoy haciendo la carrera más larga que hay -la deportiva-, explicaba la esquiadora Mª José Rienda cuando se le preguntaba que haría una vez abandonase el deporte de alta competición. En este sentido, abogamos por una correcta planificación de la retirada deportiva en el momento en que los deportistas están todavía en activo. Sólo de esta forma conseguiremos evitar desgraciados casos de grandes problemas de adaptación.

Si ya son escasos los trabajos que analizan la retirada deportiva en nuestro país, el número se reduce si buscamos diferencias entre el deporte masculino y femenino. No es objetivo de este trabajo realizar una exhaustiva revisión bibliográfica sino presentar algunos datos que sirvan para la reflexión y análisis posterior. Para ello, resumiremos algunas de los datos encontrados por Torregrosa y Mimbrero en un trabajo llevado a cabo con Deportistas Olímpicos en 1999. Utilizando entrevistas individuales recogieron interesantes datos de las diferencias entre deportistas todos ellos olímpicos, hombres y mujeres, en activo y retirados y pertenecientes a diferentes deportes individuales y de equipo. Nos centraremos aquí, únicamente en los resultados que apuntan hacia las diferencias en la variable género.

Así, Torregrosa y Mimbrero (1999) encontraron diferencias en el grado de profesionalización. Los deportistas masculinos en activo son profesionales pagados por sus clubes y con Becas ADO, a excepción del hockey hierba que sólo recibían las becas ADO. En el caso de las mujeres es diferente siendo las diferencias bastante evidentes en algunos casos a pesar de que con motivo de los JJOO en Barcelona 92 en los deportes femeninos de equipo se crearon “equipos de profesionales temporales con dedicación exclusiva a la selección nacional durante un tiempo”.

En otro estudio que llevamos a cabo con jugadores y jugadoras de waterpolo, presentado en el XI Congreso Nacional de Psicología de la Actividad Física y el Deporte en Sevilla constatamos, una vez más, que una vez iniciada la carrera deportiva las diferencias entre el deporte masculino y femenino a nivel de horas de entreno, compensación económica y ayudas, son notables. Una jugadora lo resumía de la siguiente forma “Los chicos viven del deporte, nosotras vivimos para el deporte”.

Otra de las diferencias encontradas se encuentra a la hora de compatibilizar deporte con otros roles. Mientras que los hombres a pesar de las exigencias de la competición pueden plantearse una cierta simultaneidad de funciones, las mujeres deportistas aseguran no poderse plantear este tema seriamente hasta acabar la carrera deportiva. “Las chicas también tenemos más problemas porque si quieres tener hijos pues tampoco puedes esperar mucho más, es un poco esto, si tengo que estar un año parada porque tengo que tener un hijo y después volver a empezar… pues… pienso que ya no vale la pena. Y un día u otro se tiene que acabar” comentaba una deportista individual olímpica mientras continuaba en activo.

Así, en el caso de las chicas optar por una carrera profesional en el deporte significa, al menos durante un tiempo, renunciar a una serie de esferas de la vida que los chicos compaginan. Una deportista de equipo ya retirada lo expresaba de la siguiente forma: “ … las olimpiadas, un año antes podríamos decir, la gente tuvo que decidir dejar de estudiar para poder estar aquí en la concentración, porque todo no se podría hacer, y claro la gente que trabajaba, que trabajábamos dos o 3 sólo dejaron su trabajo para poder estar concentradas”.

A modo de conclusión podríamos decir que la retirada de un deportista es un acontecimiento sumamente importante a la que debería prestársele mayor atención. Se requiere tanto la elección de un estilo de vida como los medios económicos o financieros para mantenerla y llevarla a cabo. Pero este proceso no resulta de la decisión ni de la discusión puntual en un momento dado, por el contrario, se trata de un proceso de transición en el que es preciso identificar intereses y necesidades, formular objetivos y desarrollar planes para llevarlos a cabo. Este es el verdadero proceso de planificación de la retirada deportiva. Si las dificultades son evidentes en el caso de los deportistas masculinos éstas se multiplican en el caso de las mujeres. Tal y como hemos venido observando, la visibilidad en los medios de comunicación es menor en el deporte femenino lo que conlleva menores recursos económicos y la necesidad de compaginar carrera deportiva con trabajo. Una vez abandonada esa práctica deportiva la vinculación de las mujeres con el deporte parece ser también menor, podemos constatar un reducido número de mujeres entrenadoras, periodistas deportivas, directivas…

Foros de discusión como el Congreso Internacional Mujer y Hockey, estudios de investigación, manifiestos o programas de atención específicos para las mujeres deportistas contribuirán, sin lugar a dudas, a facilitar el proceso de adaptación de nuestras deportistas después de su retirada deportiva. Es labor de todos los profesionales del deporte, asociaciones e instituciones, y por la parte que nos toca desde la psicología del deporte aportar nuestro esfuerzo y trabajo para facilitar este proceso de transición.

segunda-feira, 16 de agosto de 2010

OS TREINOS DE "SAPATILHAS" NAS EQUIPAS DE HÓQUEI EM PATINS

Opinião Pessoal de Helder Antunes

Este é um tema que muitas vezes opiniões. Há quem utilize os chamados “treinos de sapatilhas” ao longo de uma época inteira, outros utilizam esporadicamente, outros utilizam somente no inicio de cada época, no período chamado de “Pré-época” e há ainda quem utilize nos períodos iniciais de treino e jogos, no vulgarmente conhecido “Aquecimento”.
Primeiramente há que contextualizar alguns pontos, nomeadamente a realidade de clube para clube e de equipa para equipa são diferentes. Depois há ainda a questão do escalão etário que treinamos e o factor psicológico, porque no cerne desta questão, muitas vezes os “treinos de sapatilhas” são vistos como treinos de “castigo” ou como “rebuçado” por algum objectivo alcançado.
Há aqui também que referenciar que os chamados “treinos de sapatilhas” a que aqui me refiro são aquele que pressupõem treino de natureza física (resistência, velocidade, força, flexibilidade) e não aqueles “treinos de sapatilhas” de carácter lúdico ou de descompressão.
Pessoalmente, no caso da nossa modalidade, penso que até ao escalão de Iniciados os chamados “treinos de Sapatilhas” não surtem efeitos tão visíveis quanto isso.
Penso que até esta faixa etária, pelo menos, o trabalho de um treinador e a programação de treino de uma equipa deve incidir essencialmente em questões técnicas da modalidade, em muitos minutos de patinagem e em algumas questões tácticas desde que não sejam demasiadamente elaboradas. Acima de tudo penso que o essencial é os atletas evoluírem técnica e tacticamente bem e gostarem do treino, para que possamos evitar abandonos prematuros da modalidade e para que os atletas possam chegar a uma fase mais adulta evoluídos tecnicamente sobretudo.
Muitas vezes o excesso de cargas ou a dureza desprogramada de treinos faz com que o atleta sinta dor e diminua o seu interesse pela modalidade.
Sou apologista que o local de treino deve ser um local sério de evolução e “divertimento” devidamente orientado. Por vezes perde-se demasiado tempo com o que não é preciso.
Em Juvenis e Juniores, penso que já se pode fazer um trabalho a nível físico minimamente sério e de modo a evoluir os atletas desse ponto de vista, mas nada de exageros e sem nunca esquecer o lúdico também.
Temos de estar sempre bem cientes que a nossa modalidade se pratica sobre rodas e com um objecto na mão para manusear a bola. Cabe a cada treinador ou equipa técnica decidir.
Muitas vezes esquecemo-nos que aquilo que se treina de “sapatilhas” também pode ser treinado de patins e treinar de patins traz a vantagem de estarmos sempre a treinar o mais próximo da realidade da modalidade.
Entrando agora mais em pormenor, por exemplo numa equipa sénior, de uma forma muito simples, penso que os “treinos de sapatilhas” no inicio da época não são os mais indicados, mas respeito quem assim não concorda comigo.
Para mim, não faz sentido eu como treinador estar a orientar “treinos de sapatilhas” de índole físico no inicio de uma época desportiva, onde se está a solicitar grupos musculares aos atletas que quando colocarem os patins os mesmos grupos musculares não serão mais solicitados. Ou seja, estivemos a perder tempo de treino com o que não era essencial.
Para além disto, muitas vezes não se tem em linha de conta as condições de terreno onde os atletas realizam estes treinos. Por exemplo, estar a correr de sapatilhas na areia é diferente de correr no cimento ou em pedrado. Estar a correr ao plano é diferente de estar a correr onde há inclinações. E os nossos atletas jogam de patins, numa superfície plana, normalmente de madeira.
Penso que é muito mais vantajoso para uma equipa realizar a sua chamada “pré-época” com treinos de patins, uma vez que se começa logo a solicitar aos atletas os grupos musculares que eles vão necessitar ao longo da época, fortalecendo essas mesmas zonas e diminuindo o risco de lesões no futuro. Para além disso, a resistência, a velocidade, a força, etc., podem ser devidamente treinadas sobre patins. Basta apenas planearmos bem e sermos criativos a planear.
A juntar a isto há ainda a questão psicológica. Penso que a grande parte dos atletas prefere os treinos, sejam eles mais físicos ou não, sobre patins do que sobre rodas. Eu pelo menos enquanto jogador da modalidade assim preferia.
É também deveras importante é cada treinador ou equipa técnica, nos primeiros treinos da época realizarem uns testes físicos aos seus atletas e registar os valores para que o trabalho possa ser programado devidamente. Não esquecer também de ao longo da época, repetir esses testes físicos, para direccionar o trabalho da equipa. Relembro apenas que a repetição desses testes físicos deve ser realizada em iguais moldes. Os atletas não podem ter a mesma capacidade de “resposta” se hoje realizam um teste físico com uma temperatura ambiente de 35º e realizam o teste de manhã, que quando realizarem com uma temperatura ambiente de 12º e onde realizam o teste no período nocturno. Deve-se tentar criar as mesmas condições para que os resultados sejam o mais próximo da realidade.
Durante a época, aquilo que hoje em dia se vê, os chamados “aquecimentos de sapatilhas”, aí a minha opinião já muda um pouco. Aí sou mais favorável há utilização desse sistema, desde que o mesmo não seja feito só por imitação, mas sim para “ganhar” algum tempo para o treino ou para o jogo.
Penso que nos “Aquecimentos” utilizar as sapatilhas, desde que seja para solicitar somente os grupos musculares que os atletas precisam, sem muita corrida e com exercícios de mobilidade articular e alongamentos dos grupos musculares que o jogador de hóquei em patins necessita pode ser vantajosa.
E também desde que depois dessa primeira parte de sapatilhas os atletas quando entrarem em campo com os patins, façam uma primeira parte de aquecimento sem bola, onde se premeie a patinagem, as mudanças de direcção, as travagens, etc., passando posteriormente ao “aquecimento” mais especifico com bola. Neste tipo de situação penso que sim e sou a “favor”.
Cabe a cada treinador e a cada equipa técnica orientar o seu trabalho. É que as equipas não são todas iguais e o factor psicológico aqui também tem de ser levado em linha de conta. Por exemplo, eu não sou apologista dos jogadores de hóquei em patins realizarem um jogo de futebol de sapatilhas, quer seja em situação de treino ou antes de um jogo, uma vez que é um potencial de risco de lesões, já que os atletas muitas vezes se excedem neste tipo de jogos, para além de se trabalhar grupos musculares menos importantes para o jogador de hóquei em patins, mas se do ponto de vista psicológico isso trouxer “ganhos” à equipa, então há que ponderar se autorizamos ou não o jogo de futebol de sapatilhas.
Cada um que decida o que achar melhor para a equipa.
Onde sou totalmente a favor das “sapatilhas” é na parte de recuperação após o treino ou o jogo, uma vez que uma corrida ligeira há volta do campo com a duração de 8 a 10 minutos ajuda na remoção do lactato, seguido de uns alongamentos sobre as zonas musculares mais solicitadas. E porque não realizar a corrida de 8 a 10 minutos de patins? Somente porque de patins os atletas deslizam e de sapatilhas não deslizam e como é sabido estar a deslizar não ajuda na remoção do lactato, ou seja de sapatilhas é muito mais vantajoso.